TESTIMONIO VOCACIONAL

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A VINO NUEVO,

 

 Odres

 

8- MODELOS RELACIONALES  

 7- SERVICIO

 6- RECIPROCIDAD HOMBRE-MUJER

 5- OPCIONES FORMATIVAS

 4- VOCACIÓN E IDENTIDAD

 3- LOS NUEVOS CAMINOS INTERPELAN

 2- LA RENOVACIÓN POSTCONCILIAR

 1- EL LOGION DE JESÚS

 

 

 

ISemana

Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos”.

 

 

Oramos con el salmo Sal 25 (24), 4b-9

 

4 Señor, enséñame tus caminos,

instrúyeme en tus sendas:

haz que camine con lealtad;

5 enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador,

y todo el día te estoy esperando.

6 Recuerda, Señor, que tu ternura

y tu misericordia son eternas;

7 no te acuerdes de los pecados

ni de las maldades de mi juventud;

acuérdate de mí con misericordia,

por tu bondad, Señor.

8 El Señor es bueno y es recto,

y enseña el camino a los pecadores;

9 hace caminar a los humildes con rectitud,

enseña su camino a los humildes.

 

El salmista se ve a sí mismo pecador, pobre, solitario, desorientado. Le pide a Dios que le perdone las faltas y pecados de su juventud y que le muestre sus caminos. Y esto con total confianza en el Señor, con la esperanza de no verse defraudado ni quedar sin respuesta. Sabe que la ternura y la misericordia del Señor son eternas. Sabe que el Señor es bueno y es recto, que enseña el camino a los pecadores; que hace caminar a los humildes con rectitud, y enseña su camino a los humildes.

 

 

El Dios que nos presenta este salmo es el aliado del pobre, el mismo que liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto y los condujo a la tierra prometida; El Dios de ternura y misericordia; el Dios bueno que enseña su camino a los humildes; el Dios que se acuerda de sus criaturas con misericordia y bondad.

 

 

Salmo para la vida, para vivir cada día, el amor con el que Dios nos ama. Bella oración para este comienzo de Cuaresma: Señor, enséñame, instrúyeme, haz que camine con lealtad. Acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor.

 

Lee pausadamente el salmo, deja que entre en ti cada expresión, pronúnciala, hazla oración y quédate en silencio sintiendo como el Señor te perdona y te muestra el camino.