USERA - TUVO UN SUEÑO

A VINO NUEVO,

Odres

 

Queridas hermanas:

De nuevo nos acercamos a vosotras, esta vez para poner en vuestras manos el estudio que la CIVCSVA ha realizado sobre los retos aún abiertos de la Vida Consagrada, desde el Concilio Vaticano II, y que ha plasmado en el documento “A vino nuevo, odres nuevos”.

Estas orientaciones se sitúan en la línea de «un ejercicio de discernimiento evangélico, donde se intenta reconocer -a la luz del Espíritu- esa "llamada", que Dios hace oír en una situación histórica determinada: «en ella y por medio de ella Dios llama» a los consagrados y consagradas de nuestro tiempo, pues «todos somos invitados a aceptar esta llamada: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio».

Es un ejercicio de discernimiento eclesial mediante el cual los consagrados y las consagradas están llamados a emprender nuevos pasos para que los ideales y la doctrina tomen carne en la vida: sistemas, estructuras, diaconías, estilos, relaciones y lenguajes. El papa Francisco hace hincapié en la necesidad de verificar todo esto: «la realidad es superior a la idea. [ ... ] La realidad simplemente es, la idea se elabora. Entre las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad.

Orientaciones para probar con parresia los odres aptos para custodiar los vinos nuevos que el Espíritu sigue dando a su Iglesia, exhortando a poner en marcha cambios con acciones concretas a breve ya largo plazo.

Os ofrecemos un espacio de reflexión, que está pensado para realizarse de forma personal, de manera que no interfiera en la realización de los temas de formación permanente congregacional.

La reflexión de cada capítulo ha sido elaborada por una hermana diferente, ello dará dinamismo a esta tarea. Desde aquí damos las gracias a las trece hermanas que han colaborado con ilusión y disciplina y han hecho posible que este proyecto salga adelante.

Los capítulos irán apareciendo en la página web de la Provincia, cada quince días. Después se podrán encontrar en la zona privada de la misma.

RENOVEMOS NUESTROS ODRES, ACOJAMOS LA NOVEDAD DEL EVANGELIO HOY.

27 de abril de 2018

EL LOGION DE JESÚS

 

 

 

cirio

 

DOMINGO III DE PASCUA

“Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro”.

Oramos con el salmo 4, 2.4.7.9

2Escúchame cuando te invoco, Dios de mi justicia;

tú que en el aprieto me diste anchura,

ten piedad de mí y escucha mi oración.

4Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,

y el Señor me escuchará cuando lo invoque.

7Hay muchos que dicen:”¿Quién nos hará ver la dicha,

si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?

9En paz me acuesto y enseguida me duermo,

porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo.

 

Alguien puso al salmista en aprieto, y en ese momento de dificultad experimentó la liberación por parte de Dios. Esto lo lleva a suplicar a Dios reconociendo la intervención divina. Lo llama “Dios de mi justicia”. A su vez, es testigo del amor que Dios le tiene “Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor”, contándole a otros cómo el Señor ha estado de su parte y lo escucha cuando lo invoca “y el Señor me escuchará cuando lo invoque”.

 

Es un salmo de confianza y súplica: “en el aprieto me diste anchura”, “escúchame”,ten piedad de mí”.

 

Con la imagen del sueño describe el sosiego y la tranquilidad de una vida de relación con Dios.

 

El Dios que nos presenta el salmo es un Dios defensor del que está en aprietos, liberador, aliado del que sufre, hace maravillas en su favor, escucha cuando se le invoca, en él se puede confiar; Es el Dios fiel; junto a Él se vive tranquilo.

 

Lee pausadamente el salmo, deja que entre en ti cada expresión, pronúnciala y quédate en silencio, renueva tu confianza en el Señor que tantas veces te ha dado “anchura en el aprieto”, renueva tu compromiso de testificar en tus conversaciones y en tus acciones lo que el Señor ha hecho por ti.