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XLVIII Jornadas de Pastoral Juvenil Vocacional

¡VIVE EL ADVIENTO!

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Marino

Bodas de Oro

Quiero expresar aquí la experiencia vivida con la Comunidad de Dortmund en las Bodas de Oro de mi hermana Teresa Marino. Nunca pensé que podría acompañarla, pero el Señor, de vez en cuando, te regala sorpresas que no esperas. El día 10 de septiembre me fui para Madrid, pues regresaba Sor Pilar de sus vacaciones con la familia.

El día 11 cogimos el avión en Barajas rumbo a Düsseldorf. Allí nos espera Sor Magdalena para llevarnos a Colonia donde las hermanas nos recibieron con gran alegría “qué bien ver las hermanas unidas”. Allí viví mi primera experiencia de que el “Amor de Dios” se extiende por todo el mundo.” ¡Gracias hermanas por vuestra acogida!

Después de compartir la cena con ellas nos marchamos a Dortmund, Comunidad de mi hermana. ¡Qué alegría! Allí nos esperaba mi hermana.

Como el domingo16 eran sus Bodas de Oro, seguimos con los preparativos, la Eucaristía, la iglesia y el salón de la parroquia para la celebración. Allí comprendí lo que es la unión, el cariño que tienen a las hermanas. El sacerdote español D. Pedro, el sacerdote alemán y el grupo de españoles de la misión no escatimaron ni su tiempo ni su trabajo. También nos acompañaron algunas hermanas de Colonia y de Gelsenkirchen.

Don Pedro preparó la Eucaristía y el encuentro. El sacerdote alemán nos acompañó y quedó tan impresionado de nuestra unión y cariño que nos comentó “que si volviéramos a hacer otra fiesta que le invitáramos”.

En el grupo de españoles había una señora valenciana que preparó -¡cómo no!- dos grandes paellas pues “la marca España” estaba presente allí, conviviendo con todas las personas alemanas que nos acompañaban.

El día 16 llegó. Fue un gran día. La parroquia llena de españoles. También llegó un grupo de exalumnos de Wuppertal de mi hermana con sus hijos, que querían acompañarla en este gran día. Todo salió como esperábamos. Fue un día de encuentro, de recuerdos vividos. Se respiraba satisfación, amistad, amor y unión.

Mi hermana se encontró muy acompañada y satisfecha por tanto cariño que le rodeaba. Era la recompensa a 50 años de entrega desinteresada y generosa.

El día 14 lo celebramos con algunas hermanas de la Comunidad de Colonia. Allí y en el salón de la celebración “JERÓNIMO USERA ESTABA PRESENTE”.

Desde aquí quiero dar las gracias a Sor Sabina que me lo permitió, a Sor Pilar y a Sor Eugenia que me acogieron y acompañaron y a tantas personas, como mi Comunidad y hermanas de Alemania, que me animaron para poder vivir esta celebración.

Para terminar quiero tener un recuerdo especial para Elisabeth que siempre está dispuesta a acompañarnos para visitar lugares emblemáticos como Münster y el Monasterio de María Laach nunca olvidaré tu cercanía y amistad. Gracias.           Hna.  Isabel Marino.