milagros

 

Testimonio de Milagros Guijarro Moral, natural de Madridejos (Toledo) y quien, a los 36 años, es novicia de las Hermanas del Amor de Dios. Un inicio en la Vida Religiosa sobre el que la pandemia se ha cernido de lleno en pleno proceso de formación en su comunidad de la localidad madrileña de Alcorcón. Con todo, no se amilana, sino que, al contrario, desborda pasión por los cuatro costados: “¡El Señor llama y te alcanza! Lo he experimentado en este tiempo marcado por la pandemia y en el que he mirado al mundo preguntándole a Dios cómo ser educadora en un sociedad donde, a priori, nada se sostiene. Nuevos métodos y herramientas pedagógicas se suceden, pero ¿qué permanece? Queda el hombre, el progreso, la búsqueda de la felicidad y esas ganas de dar en gratuidad lo recibido”.

“Sigo formándome –ilustra– con mascarilla y gel en la mochila, cuidando la relación con las hermanas de comunidad, con mi familia y con mis vecinos, y respondiendo siempre con un 'donde se crea necesario'; desde la oración o la labor en el comedor del colegio hasta los encuentros online con los jóvenes Amor de Dios”. Y es que, como proclama con gozo, “para hacer el bien y actuar desde la verdad, solo es necesario una buena disposición y mucha creatividad”.